Abelíneas:

Vivencias de un viajero perdido en Londres

Y finalmente el día llegó, los astros se alinearon, el destino calló sobre mi con todo su peso, las circunstancias y el entorno se confabularon para crear la situación y sucedió.

Al fin he roto un plato (si, ya me he vuelto del lado oscuro).

En mi trabajo se llevan bandejas muy muy muy grandes, con platos y platos sobre ellas, hay 5 plantas de escaleras y turnos dobles; si juntas todo eso a que mis compañeros son la mayoría unos vagos y yo tengo la estúpida manía de forzarme más allá del límite por mi cabezonería... pues el resultado es que a 5 miseros peldaños de la planta de destino a la que tenía que llevar una bandeja, (una señora bandeja para una fiesta privada de 19 personas) y tras subir otras 5-6 cargaditas antes el brazo me ha dicho, hasta aquí señor mío; con la consecuente caida a camara lenta mientras iba perdiendo progresivamente de la bandeja a mis rodillas.

Ningún plato ni bowl se rompió, pero ninguno tampoco se pudo salvar de llegar al suelo, por lo que se tuvieron que volver a hacer todos los platos, con las miradas divertidas de algunos compañeros, compresivas de otros y las correspondientes conversaciones tensas-resignadas con la manager y el chef.

Tengo la suerte de trabajar en un lugar en el que si te esfuerzas te comprenden, por lo que no he recibido ninguna reprimenda, ni tengo que pagar la cena ni nada por el estilo, pero el regusto amargo de no poder llegar estando tan cerca se te queda en el paladar.
No hay mal que por bien no venga, he aprendido la moraleja del día; muchas veces no es sólo lo que quieras hacer y te veas capaz, sino lo que puedas; conócete a tí mismo y sabrás hasta donde podrás llegar.

Como relación de incidentes-sucesos relacionados con accidentes laborales dejo los siguientes datos de estas 3 semanas:
La recepcionista se cayó por las escaleras hace una semana y aún esta de baja con la cadera tocada.
Otro compañero runner se resbaló y se le cayó la bandeja de platos sucios, ningún daño, el suelo un estropicio ese día.
Otro compañero runner se cayó ayer en las escaleras, con un consecuente dolor en la espalda que aún persiste y la caída de platos.




P.D: Lo admito, no ha sido mi único error, el Martes tiré al suelo 2 copas llevando una bandeja de copas y botellas, pero eso pasó desapercebido.  ;)

5 comentarios:

Yo también lo admito... creí que iba a suceder antes. Llevas allí un mes!!!Se te ha caido, pero no de pardillo, sino de cansancio...ésa caída ya es de medio profesionales, has estado un mes (salvo esas dos copas que resbalaron, jeje) subiendo y bajando sin armar el cisco. Y lo que es mejor, que entiendo por la ausencia en tu relato de este detalle, no te has hecho nada, ni caderas, ni espalda, ni cuello, ni cortes ni nada.

Oye, ahora que he leído lo del pago de la cena y tal...a tus compañeros vagos les hicieron pagar la cenaca cuando tiraron la bandeja?

Oh my god!!! Hereje, rompeplatos, lado oscurista!!! Con los brazos que se te deben estar poniendo dudo que alguien se atreva a alzarte la voz, jejeje.

Quien te iba a decir a ti que estabas en un trabajo de riesgo... jeje

bua no pasa nada si te cuento las cosas q se me han caido en mi curro, jajaja, y weno los de micurro que han tirao platos y vasos jajaja
tranki tronki. juanillis

Como digo siempre, "tranquilo que esas ya no hay que fregarlas".
Siue dándole duro que esto promete.

Yo ahora tengo miedo de comer el menu de los aviones, sabiendo que a juan se le puede caer cualquier cosa... Y sin saber si ha sido comida al suelo o algo a la comida...

Que dios o buda o yoda nos cojan confesados.

P.D. No pasa nada por tirar de vez en cuando algun plato, eso significa que trabajas.

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Sobre mi

Simple y llanamente un aventurero más en Londres.
Desde aquí o desde donde vaya iré contando mis aventuras y desventuras.
Entra en este pequeño rincón y disfruta

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