Abelíneas:

Vivencias de un viajero perdido en Londres

Ya nos vamos haciendo mayores... eso es lo que me dije cuando uno de mis mejores amigos me dijo que se casaba, me lo dijo meses antes de comenzar la aventura Londinense y me parece que fue ayer; cuando me quedé blanco, sin saber que decir y con la impresión de que realmente la noticia entraría en mi cabeza en otro momento (como realmente fue, hasta que pasaron unos días no asimilé la noticia de que en el grupo de coleguillas ya había uno casado).

A veces el tiempo parece relativo, en Londres por ejemplo siempre parece que pasa a una velocidad impresionante, el ritmo es frenético, la gente aunque se quiera relajar pocas veces se olvida del ritmo  de la ciudad y siempre tiene sensación de que tiene que ir a toda velocidad; es algo que descubrí desde los primeros días que llegué, esta ciudad te quita mucha energía, aunque no hagas nada, tienes que adaptarte al cambio o estarás tirado por los suelos desde primeras horas de la mañana.

Y debido a este ritmo frenético, cuando me volví a Madrid para la boda el finde pasado me pareció que no había pasado apenas tiempo, que había estado un par de semanas de vacaciones; eso sí nada más llegar notas la sensación familiar de la ciudad, el calorcito, la vidilla que tiene la ciudad.
Lo que más me impresionó de la vuelta es la sensación de poder entender a todo el mundo sin preguntarte que idioma estarán hablando, escuchar todo sin hacer esfuerzo y saber totalmente que lo que estás diciendo es lo que quieres decir. Esa sensación te da una libertad impresionante, ya que en Londres estás autolimitado por eso mismo, el idioma.


Que decir de la boda, la primera boda de alguien muy cercano, con el que has compartido un montón de momentos y has crecido y madurado junto a él; que disfrutas todo lo posible de la experiencia y se te juntan muchas emociones.
Esta vuelta a casa ha sido muy muy buena, he vivido grandes momentos con mi gente, he visto todo desde un punto de vista algo diferente y he estado ahí cuando tenía que estar.

Ha pasado sólo un mes desde que vine, pero de sobra veo que la experiencia de irse al extranjero a buscarse las castañas por tu cuenta es algo que todo el mundo tendría que hacer; a nuestra generación nos lo dieron todo y debería de despertar un poquito haciendo cosas como esta, buscándose la vida y ver otros puntos de vista.

¡Enhorabuena Alberto y Vero!

1 comentarios:

Muchas gracias por incluirnos en tu blog y sobre todo por las palabras que nos regalaste el dia de la ceremonia, hemos tardado en contestar por estar de luna de miel y liadillos arreglando un poco la casa y visitando en el pueblo, pero ahora que hemos llegado y hemos leido esto nos ha vuelto a inundar el corazon como las palabras que digiste en la ceremonia.

Estate preparado, porque por muy lejos que te vayas allí nos verás, estoy mirando vuelos asi que vete preparando.

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Sobre mi

Simple y llanamente un aventurero más en Londres.
Desde aquí o desde donde vaya iré contando mis aventuras y desventuras.
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